sábado, 21 de agosto de 2010
Re-encuentro
Ayer nos encontramos otra vez, "amiga", en una fria y lluviosa noche, después de días incontables sin vernos ni dirigirnos ni una sola palabra...
Me saludaste como siempre lo haces, con un "tanto tiempo", un "como te extrañé" y un gran abrazo
Por raro que parezca, no te creí...
Te lo creí las muchas otras veces que me lo dijiste, pero esta vez mi reacción al escucharte
decir eso fue: ¡HIPOCRITA!
Sentí como tu hipocresía se desbordaba de tu cuerpo, como de tu boca salían mentiras,
¿Sabes? tus ojos me lo decían...
Me acompañaste todo el camino hasta mi casa, en ningún momento me preguntaste como estaba,
pense que tan contenta estabas que ya ni te importaba siquiera saber como me encontraba.
No me importo que no te importara como estaba, por lo mismo no te pregunte a tí como
estabas tu, no me costo nada pasarte por alto y escuchar solo lo que estaba interesada en oir,
pero no te descuide ni por un segundo, siempre estaba atenta a lo que decias, para no hacerte sentir
como tu me haces sentir: EVADIDA E IGNORADA
Hablabas de temas sin importancia, como siempre, encontré tus palabras vacias y sin significado,
no sé si es por que en realidad estas hueca por dentro, o si tus problemas te agobian tanto que
ya ni quieres hablar sobre ellos, yo no te juzgo y te pido que por favor no me juzgues y menos
por algo que no he hecho ni he dicho.
Y otro favor más que te pido: DEJA DE DECIR MENTIRAS SOBRE MI...
Gracias!
Lo que sentí y pensé en
amigos,
Mi vida,
Mi vida. Cartas,
Otros
Creado por
Karen
en
sábado, agosto 21, 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 pensamientos:
Publicar un comentario en la entrada